¿Los auriculares dañan el oído?
Hay una realidad innegable: los auriculares son parte del día a día de muchísimas personas. Ejercitarse, viajar, caminar, realizar los quehaceres del hogar, no es lo mismo sin ellos. Sin embargo, su compañía no es del todo inofensiva, y es importante identificar cuándo puede ser un problema.
Según explicó Cory Portnuff, audiólogo del University of Colorado Hospital, a The New York Times, el mito de que los auriculares que van dentro de la oreja son más dañinos que los de vincha es incorrecto. Lo que realmente importa es el volumen al que se escucha y el uso excesivo, no la proximidad del dispositivo al oído.
La exposición prolongada a altos niveles de volumen puede provocar pérdida auditiva inducida por ruido. Además, el uso prolongado de auriculares (en volumen alto o bajo) puede producir fatiga auditiva y tinnitus (Silbido o zumbido en uno o ambos oídos que puede ser constante o ir y venir, a menudo asociado con la pérdida de audición).
También es posible que se presente una dependencia a volúmenes altos para compensar la pérdida auditiva progresiva. Y la falta de ventilación por el uso de auriculares intrusivos puede aumentar el riesgo de infecciones en el oído.
Para usarlos responsablemente, el Centro Médico Portnuff en Estados Unidos sugiere la regla del “80 por 90″: se puede escuchar de manera segura al 80% del volumen máximo durante un total de 90 minutos al día.
A un 80% del volumen máximo, el ruido es comparable a 85 decibelios, un nivel que es seguro para exposiciones de hasta 90 minutos diarios. Los expertos recomiendan evitar la exposición prolongada a ruidos superiores a 70 decibelios para prevenir la pérdida auditiva inducida por el ruido.
En síntesis, no es necesario despedirte de tus compañeros de todos los días, pero sí establecer medidas conscientes para que no haya daños auditivos:
Mantener el volumen bajo: Se recomienda no superar el 60% del volumen máximo del dispositivo y asegurarse de que el sonido ambiental aún sea audible.
Limitar el tiempo de uso: No usar auriculares por más de una hora continua. Es importante tomar descansos de al menos 5 minutos para dar reposo a los oídos.
Utilizar auriculares de calidad: Optar por auriculares con cancelación de ruido para evitar la necesidad de subir el volumen en entornos ruidosos. Los auriculares que se ajustan bien y bloquean el ruido externo también son una buena opción.
Higiene: Limpiar los auriculares regularmente para evitar infecciones. La acumulación de cerumen y bacterias puede provocar infecciones del oído.
Consultar a un especialista: Realizar chequeos auditivos periódicos para detectar cualquier problema a tiempo.
