¿Cómo cuidar el jardín en invierno?

¿Cómo cuidar el jardín en invierno?

14 abril, 2026 0 By Redacción

Lejos de la pausa que usualmente se le asigna a la época invernal, los meses de junio a septiembre son un momento clave para cuidar, planificar y fortalecer el espacio verde de cara a la primavera. Un buen mantenimiento durante este período puede marcar la diferencia entre un jardín que simplemente sobrevive y uno que florece con fuerza cuando vuelve el calor.

Uno de los errores más comunes es abandonar el riego por completo. Si bien es cierto que muchas plantas requieren menos agua en invierno, la sequedad del suelo (especialmente en zonas con heladas o vientos intensos) puede dañarlas. Lo ideal es regar en los días más templados, preferentemente al mediodía, para evitar que el agua se congele en las raíces durante la noche.

La poda es otra tarea fundamental, pero debe hacerse con criterio. No todas las especies toleran bien los cortes en esta época. Los árboles y arbustos de hoja caduca suelen ser los más adecuados para podar en invierno, porque están en reposo vegetativo. En cambio, las plantas más sensibles al frío deben dejarse intactas hasta que pase el riesgo de heladas. Utilizar herramientas limpias y bien afiladas es fundamental para evitar infecciones.

El suelo, muchas veces olvidado, merece especial atención. Incorporar compost o materia orgánica ayuda a mejorar su estructura y a proteger las raíces del frío. Además, el uso de mulch (una cobertura de hojas secas, corteza o paja) funciona como aislante térmico, conserva la humedad y reduce el crecimiento de malezas.

Las heladas representan uno de los mayores desafíos. Para proteger las plantas más delicadas, se pueden utilizar telas antiheladas, plásticos o incluso trasladarlas al interior en el caso de macetas. También es recomendable agruparlas para generar un microclima más estable.

El césped, por su parte, entra en reposo y no necesita cortes frecuentes. Sin embargo, conviene mantenerlo libre de hojas secas para evitar la aparición de hongos. Un último corte antes del invierno, no demasiado bajo, puede ayudar a mantenerlo saludable.

Finalmente, el invierno es una excelente oportunidad para diseñar nuevos canteros, elegir especies y proyectar cambios para aprovechar mejor la temporada siguiente. Porque, aunque parezca dormido, el jardín sigue vivo. Y cuidarlo en invierno es, en definitiva, apostar por su renacer.